Hace poco más de un año Sheena Matheiken emprendió The Uniform Project, el desafío de usar un mismo vestido, combinándolo con sus propios accesorios, durante 365 días como parte de un ejercico de moda sustentable.
El proyecto nació junto a una campaña solidaria con la Fundación Akanksha, un movimiento de base para mejorar la educación en la India, y fue todo un éxito. Tanto que, cumplido el año y el objetivo, Matheiken diseñó otro vestido que se puede adquirir en la tienda virtual para sumarse al desafío.
En su primera fase, The Uniform Project lanzó una edición limitada de 365 vestidos –que se agotó en menos de una semana–, y ayudó a recaudar más de 10 millones en fondos para los niños de Akanskha.
Uno de los logros de la iniciativa fue haber desarrollado un tejido único y éticamente responsable para confeccionar los vestidos, procedente de la India y compuesto de fibras de seda y algodón orgánico cultivado localmente.
Uniform Project Picture Book from The Uniform Project on Vimeo.
Como resultado, tanto el vestido y la tela se producen con certificado de ética en la misma fábrica de Bangalore, India, que se comprometió a donar a Akanksha un dólar por cada vestido. De corte lína A y color negro (como el famoso vestidito negro infaltable en todo placard femenino), la prenda sigue siendo tan exitosa por la idea fuerza que tiene detrás: una poderosa herramienta de cambio social.
Vía PSFK.














Un comentario