Para algunos, Europa puede parecer triste, gris, como si los únicos colores allá fueran los del asfalto y de los edificios o los de los mercados. En cambio, en otros lugares, los colores están en todos lados, ya no sólo en los mercados. Los colores se vuelven parte del universo visual cotidiano, por decirlo de alguna forma.

En México, por ejemplo, hay anuncios pintados a cada esquina, a veces hasta con colores fluorescentes, hay casas de todos los tonos posibles, cosa que en Francia es totalmente prohibida. Al contrario ahí, la gente tiene que regirse por los colores de la urbanización en la que está, osea tener que, muchas veces, usar el blanco para las paredes y el marrón para las ventanas.

Dicho eso, y quizás para romper con la monotonía ambiente, en un cruce importante de la capital alemana, hará cosa de un mes, se realizó una pieza de arte muy colorida, ya la verán las fotos a continuación. Y la verdad es que se trata de una idea genial, que además fue bien fácil de realizar. ¿Qué pasaría si vertiéramos litros de pintura de color en el suelo a un semáforo?

Pasaría que las ruedas de los coches irían pintando el suelo conforma avanzan, y se iría dibujando en el sueño un cuadro gigante y colorido. Y sobre todo, un cuadro aleatorio, ya que no se puede predecir en qué dirección irían los coches. El resultado me parece extraordinario, sabiendo lo fácil que es poner un poco de alegría en las ciudades.

Personalmente, al ver las imágenes del experimento, me pregunté si no era una campaña publicitaria, o algo por el estilo. Me recordó a una serie de comerciales de la Sony Bravia dirigidos por Jonathan Glazer, hace unos años cuyo claim decía: Color Like No Other. En ellos se nos prometía que con estas televisiones, tendremos los colores que ninguna otra tv nos pueda dar. Les dejo el link del anuncio quizás más famoso de la serie llamado Paint así como el que fue rodado en las pirámides Egipto.

Vía Inside My Crap