Me es muy difícil encontrar las palabras para empezar esta nota. Supongo que la única forma de abarcar todos los detalles necesarios para comprender la magnitud del escándalo que esta provocando la colección Otoño/Invierno de Rodarte y M·A·C es empezar describiendo el escenario mucho antes de que empezara el revuelo. Comenzaremos con el lado amable: Rodarte es una creciente marca de moda liderada por las hermanas Kate y Laura Mulleavy. Desde hace algunos años, se han vuelto las diseñadoras consentidas de la Semana de la Moda en Nueva York gracias a la exquisita mezcla de los materiales que utilizan. Como diseñadoras han recibido un gran número de premios, además fueron incluidas en el montaje del Museo Metropolitano de Arte sobre la Historia de la Moda. De la marca de cosméticos M·A·C no hay mucho que decir, simplemente que son una división de Estée Lauder enfocada al público joven.

Lamentablemente no tengo que detallar demasiado la situación actual de Ciudad Juárez en México, ya que es conocida en la actualidad como una de las ciudades más violentas del planeta fuera de una zona de guerra. Dicha violencia ha alcanzado niveles alarmantes debido a que el lugar es una pieza clave entre los cárteles de droga del país, sin embrago, desde 1993 miles de mujeres han sido víctimas de esta furia al ser secuestradas, brutalmente ultrajadas y asesinadas sin que las autoridades hagan NADA al respecto. La mayoría de estas víctimas son jóvenes trabajadoras de las maquilas de edades comprendidas entre los 12 y los 22 años, quienes simplemente desaparecen de camino a su casa o trabajo.

Ahora mezclemos ambos escenarios: unas jóvenes diseñadoras de modas quienes encontraron muy romántico el hecho de que estas mujeres simplemente se desvanecieran en la “etérea naturaleza del paisaje”, lo cual las llevó a crear toda una línea de ropa y maquillaje en dónde evidentemente resaltan la sangre y los fantasmas de las chicas reflejados en las delgadas y pálidas modelos que visten las prendas. Al principio, cuando no había leído nada al respecto de la controversia y las declaraciones de ambos bandos, pensé que cualquier medio -en este caso el Diseño de Modas- es válido para hacer eco de una situación tan lamentable y de esta forma, generar un cambio. Sin embrago, tanto las hermanas Mulleavy como la marca de cosméticos M·A·C no realizaron este trabajo como parte de una protesta. Es entonces cuando uno reflexiona que, mientras hay cientos de familias lamentando la desaparición o muerte de sus jóvenes hijas, un grupo de personas pretende hacer dinero con un rubor para las mejillas con el nombre “Quinceañera”, cuando muchas de estas víctimas ni si quiera alcanzaron esa edad. Entre los inventivos nombres de los cosméticos también se puede encontrar labiales con el nombre “Sleepless” (sin descanso) y “Ghost Town” o Ciudad Fantasma.

Evidentemente hay muchísimas personas inconformes con esta colección. Muchas bloggers de moda han hecho eco de la campaña para presionar a Rodarte y a M·A·C a que donen todas las ganancias recibidas por esta colección con el fin de ayudar en la situación, además de agregar a su publicidad un mensaje directo que haga referencia al sufrimiento y la explotación que están viviendo muchas mujeres en la frontera de México con Estados Unidos. De momento, M·A·C ha declarado que lamentan si alguién se sintió ofendido con los nombres que asignaron a sus productos y que donaran 100 mil dólares de la ganancia total de estos cosméticos a una organización no gubernamental de esta ciudad. ¿Y ya? Con el perdón de todos ustedes, pero que no me jodan. Creo que más allá de una disculpa pública y esta “donación”, dicha colección no debe salir a la venta. Después de todo, nada bueno puede venir de algo que se inspira en la violencia sin miras a un cambio. Claro que el hecho de que en el país nadie haga nada para frenar estos asesinatos es mucho peor que cien colecciones similares juntas, pero si hay gente que se escandaliza por sucesos trágicos como el Holocausto -y no estoy diciendo que sea más o menos importante- a pesar de que sucedió hace muchos años, es comprensible que algo tan reciente sea tan incómodo para las personas. ¿O ustedes qué opinan?

Vía: Sopitas