Hará ya cosa de un par de años que, en las ciudades, vemos cada vez más jardines verticales. Por ejemplo aquí, en el DF, precisamente en la casa Nike de la Condesa, parte de la tienda es un muro vivo hidropónico. En realidad, estas técnicas nacieron en los años 90, aunque como decía hace solamente unos pocos años que se explotan. Justamente, Patrick Blanc es especialista en paredes vegetales; desde que patento su técnica, realizó casi 40 muros verdes en ciudades europeas. Veamos un poco de qué se trata.

Decir jardín vertical no significa que las plantas nacen en las grietas de los edificios. Más bien, "consiste en la superposición de distintos elementos
que garantizan el crecimiento y fijación a largo plazo de las raíces de las plantas encima de una superficie y no dentro de un volumen, al contrario de otros métodos de cultivo". Esta técnica es ideal para los espacios pequeños y también para tener un jardín en un lugar cerrado como lo es un museo por ejemplo, una biblioteca, etc... Aparte del aspecto estético, estos jardines verticales tienen otras funciones como la protección del edificio mismo, el reciclaje de agua de lluvia que sirve al crecimiento de las plantas, aislamiento del ruido y de las temperaturas. Por otro lado, al tener un jardín vertical, aumentamos la superficie útil, podemos hacer otras cosas donde antes teníamos un jardín. Todo eso, además de ventajas ecológicas como la reducción de la contaminación atmosférica ya que las plantas actúan como un filtro.