Lo que me gusta de las lámparas es que son muy fáciles de hacer y que puede fabricarse a partir de casi cualquier material. Existen lámparas hechas de libros, otras fabricadas a partir de cartuchos de tinta e incluso lámparas moldeadas de barro. Las lámparas que les voy a mostrar hoy cumplen con este principio, pero además, son parte de dos tendencias que nos gustan mucho y que además están muy presentes en la actualidad: el DIY y la cultura geek.

La primera lámpara tiene por concepto el famoso videojuego de Nintendo: el Duck Hunt. Su creadora la realizó con papel y posteriormente la decoró con espuma recortada con la intención de que los motivos se vieran tan pixeleados como el juego. La chica desarmó el zapper y después de quitar todo lo que venía dentro del mando, colocó los cables y la base del foco. Por último, utilizó el cartucho en el que venía contenido el juego como base. Espero que haya utilizado una consola inservible, de lo contrario me sentiría profundamente triste por la muerte del NES. De cualquier forma, el resultado final fue excepcional.

La segunda lámpara también esta inspirada en los videojuegos, solo que esta utiliza la consola completa, para ser mas precisos la Atari 2600, que sirve como base de la lamparilla. Una pila de cartuchos del mismo dispositivo (apilados y perforados) sostienen el socket de ensamble y esconden los cables de corriente. La pantalla esta decorada con un collage de diversos juegos de Atari, en los que se puede apreciar la famosa fuente del logotipo y las fotografías retro que son muy características del diseño de estos juegos. El resultado no se ve tan impresionante, pero creo que esto se debe a la mala calidad de las fotografías que publica el creador. Estoy segura que “en vivo” es mucho mas atractiva y deslumbrante.

De la última lámpara podríamos decir que esta, literalmente, fuera de este mundo. Representa un suceso muy popular entre los ufólogos y los geeks del mundo: los secuestros alienígenas. Es por demás comprensible el furor por dicho tópico, después de todo, ¿qué es mas emocionante que una invasión extraterrestre? (seguramente a Stephen Hawking y a sus súbditos el tema no les hace tanta gracia). Comparada con las dos anteriores, esta lámpara se destaca por la complejidad que debió supone su construcción. Aunque no hay muchos detalles sobre los materiales, a simple vista destaca que la base esta hecha de un material transparente que contiene los cables de corriente, una vaca de juguete y unos cuantos litros de agua. Cuando la lámpara está encendida, un motor que se encuentra al final de la base expulsa aire hacia el tubo lleno de agua formando burbujas. Las burbujas elevan a la vaca de juguete simulando una verdadera abducción alienígena. Lo que sería la pantalla es, evidentemente, un platillo volador que completa la escena agregándole además un poco de color a la iluminación.

Sin duda, tres creaciones muy interesantes y creativas. Estoy segura que hacer una réplica de las mismas no es una tarea tan complicada, pero por favor utilicen dispositivos descompuestos, no queremos incitar a una cacería infundada de consolas de videojuegos.