Pese a que cada día recibimos información en torno al impacto ecológico que implica comprar agua embotellada, el consumo de las mismas sigue en aumento. En lo personal una de las mejores inversiones que he hecho en los últimos meses ha sido comprarme una botella de aluminio para agua. Puedo llenarla cuantas veces quiera, es mas resistente que las botellas de plástico y además, me ahorro unos dos dólares diarios al no pagar por el agua que puedo obtener gratis en casi cualquier lado. Esto sin mencionar que las botellas de PET al irse desgastando desprenden agentes tóxicos en el agua que tomamos y pueden provocarnos enfermedades.

321 Water es un concepto que no solo nos ayuda a contener y transporta el agua sino que además la filtra, por lo que beber agua del grifo o incluso de la lluvia no sería una idea tan descabellada. Esta hecha de plástico, pero al ser una botellas libre de Bisfenol-A garantiza que el envase no contaminará el agua. El mecanismo de filtración funciona como una prensa francesa: una vez llena la botella, se introduce el filtro de carbono que viene adherido a un soporte de plástico que se asemeja a un chorro de agua. En unos segundos deja el agua libre de aromas y sabores desagradables, lista para ser ingerida.

La botella y el concepto son hermosos. Poco a poco con acciones similares iremos mejorando un poco nuestra calidad de vida y de paso, ayudando al planeta a permanecer verde.

Vía: The Dieline