
Sí, cuando el pasado y el presente se juntan pueden salir propuestas tan bonitas como esta. Desde que tenemos nuestra dirección de e-mail, el mundo ya no se acuerda de escribir cartas. A mi me encantaría seguir con la tradición, pero sinceramente, ya no recuerdo ni donde están los buzones de correos de mi pueblo. Life Tokens ha querido mantener la costumbre de enviar cartas por correo ordinario fusionándolo con Internet.
Lo que proponen es muy sencillo: en tu buzón recibirás un código con el cual accederás al mensaje y al remitente a través de la página web de Life Tokens.
De ese modo, aunque nos hayamos olvidado de escribir cartas, mantendremos esta práctica, que para mi tiene su encanto y, además, recibir un mensaje de un amigo nuestro o de un admirador secreto va a convertirse en toda una experiencia sorprendente.
Los pasos que hay que seguir son los siguientes: primero tienes que entrar en su página web, luego escoger uno de los diseños (en función de los sentimientos que quieras transmitir), luego escribes el mensaje, el destinatario y pagas. Al cabo de unos días, el destinatario recibirá una carta de Life Token con un moderno y original diseño que contiene un código de 6 cifras. Con él accederá, a través de Internet, al mensaje que el remitente ha querido transmitir.











La idea es genial, sobretodo porque no hay que olvidar la emoción que se siente al recibir una carta de alguien especial, que por “culpa” de los e-mails se ha perdido.
Ya seria la monda que se pudieran personalizar con las imaganes que cada uno quisiera.
Pfff, lo bonito de la carta es el escribirla a mano. Incluso una carta mecanografiada o parida por Word no es que tenga demasiada magia o encanto.