
El packaging es una rama de la comunicación visual un poco compleja. Por un lado, se trata de diseñar la apariencia de productos de consumición cotidianos, y por otro, siempre hay que pensar en como será luego transportado este producto, como será almacenado, vendido y usado. Diría que un buen packaging es aquel que aparte de cumplir con la función meramente estética, conlleva en su diseño alguna ingeniosidad que quizas, a nosotros consumidores nos hace la vida más sencilla, un envase que tenga un impacto sobre la sociedad.
The Die Line, es justamente un blog dedicado al diseño de packagings sobresalientes y me gustaría reseñar aquí un proyecto bien interesante. Water for Water es un poco más que un agua de tomar. El propósito de este diseño era reflejar el Agua como un bien común, global, con la escritura en la botella de la palabra en distintos idiomas, así como crear un diseño que no pasaría desapercibido entre las otras aguas que ya están en el mercado.
Todos los beneficios de las ventas de este agua van directamente hacia proyectos e iniciativas basados en este precioso material, y el primero es una estación de agua en Caloocan, Filipinas. Proveerá no sólo agua potable a bajos costos sino que también financiará un centro comunitario que permitirá que niños y adultos tengan acceso a la educación.
Si quieren saber más sobre esta propuesta, no duden en visitar el sitio Water for Water. En cuanto al autor de este diseño, se trata de Glenn Stewart, del estudio australiano Mindscape Films.










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