
Los motivos que aparecen en la imagen superior son los que diseñó Michiel Schuurman en el marco de un proyecto que me gusta mucho: un vestido que tenemos que colorear nosotras mismas. Se trata de una colaboración entre él y Berber Soepboer, en la que se trataba de diseñar la tela que serviría para una serie de prendas.
Se realizaron unas escasas 50 unidades, lo cual explica el precio elevado de las mismas (alrededor de 250 euros con los gastos de envío) y asegura su carácter exclusivo. La idea es que junto con el vestido, se adquieran rotuladores especiales para el textil para que lo podamos colorear.
Es un buen concepto, aunque habría que estar seguras de nuestras aptitudes para aplicarle el color, al menos que consideremos que la imperfección, en este caso, sea parte del juego. Por otro lado, desconozco si la tinta de estos rotuladores es indeleble, o si podemos volver a colorear después de cierto tiempo, lo cual, no estaría mal.
Parte de este proyecto fue expuesto en el Stedelijk Museum en Bolduque, Países Bajos. En la galería que viene a continuación, se encuentran imágenes de esta serie de vestidos.
Este es un trabajo del año pasado y a lo mejor ya no quede ningún vestido disponible, aún así, no duden en consultar la pagina web del diseñador para tener más información sobre estos objetos y sobre sus demás creaciones.
Galería de imágenes






Vía Creative Boom | Imágenes extraídas del sitio web del diseñador.

















Sí que será exclusivo, no habrán dos iguales :P
son muy originales y muy bonitos