
Los platos y cubiertos comestibles siempre me han llamado la atención pues me gusta pensar en opciones alternativas a los productos desechables. El diseñador venezolano Enrique Luis Sardi a diseñado para Lavazza una tacita comestible, que gracias a una cubierta interna con base de azúcar resiste el calor y la humedad de un delicioso café exprés. Después de beber, nos queda un rico bizcocho para disfrutar o simplemente llevar a la composta.
Son estos experimentos los que nos permiten imaginar un mundo con menos basura, ideas encantadoras para comenzar el año. En realidad es un concepto sencillo pero que desearía se llevara a cabo en forma masiva, lo cual no parece tan difícil.
El diseño es muy bueno y ha sido un gran acierto de Sardi pero no es tan complicado crear una tacita de galleta. Ésta nos puede servir de inspiración. Desde las sopas que se sirven en pan, hasta el recuerdo de un biscotti impenetrable son posible guía para emular la Cookie Cup en pequeña escala. Muy bien podríamos aplicar el concepto para la próxima reunión entre amigos, conferencia en la universidad o esa pequeña cafetería que estamos a punto de abrir. ¿Se les antoja? A mí sí.
Foto: Just Cool Design










Se ve rica, aunque tambien es solución llevar una taza propia para las máquinas y las tiendas, las que podrían ofrecer un descuento para incentivar su uso :)
El unico inconveniente es que no puedes acompañar tu galleta con el café, ya que corres el riesgo de que se rompa y el líquido caiga al suelo… o peor aun en tus pantalones :P
Sí Dani, definitivamente llevar nuestra propia taza es la mejor opción: unámonos al movimiento taza y carguemos con la nuestra a donde vayamos :)