
Entre los cientos de personas que vemos cada día, algunas se nos queden guardadas en la memoria, o eso desearíamos hacer, pues hay algo en ellas que las hace diferentes y rapidamente se nos olvida. Barbara Iweins ha sabido reconocer esta sensación: sale a caminar y a veces se encuentra con personas que trascienden lo anónimo del transeúnte común. Con su cámara en mano deja un registro, para otro instante. Su interés no radica en la moda per se o determinada estética corporal sino de cierta actitud en las personas, lo que las hace únicas y múltiples a la vez.
Iweins hizo un juego de “memorama” en el que toca unir una tarjeta con la otra, adivinando la toralidad de la imagen original. Con ello atrapa fragmentos de la moda urbana, pero sobre todo, precisos atisbos de la vida de las personas.
Hace tiempo publicó veinticino cartas, para disfrutar y observar con detenimiento los retratos que cada fotografía nos cuenta. El juego se actualiza constantemente a través de su blog: Au coin de ma rue, ya que sube nuevas fotografías después de sus paseos.
No sólo recopila y deja memoria de la moda sino que nos invita a observar a nuestro alrededor y preguntarnos por el otro, un remedio contra ese individualismo en el que solemos caer los urbanitas.




















Aunque la mayor parte de la gente que vemos por la calle nos deja indiferentes, hay algunas que tienen un “aura” especial, y que nos tocan alguna parte de nosotros mismos…
Es horrible, parece un pañal!!!