En mi país viajar en bus es casi una odisea. El conductor que frena en forma intempestiva a un metro de la acera, grandes escalones para subir y bajar. Asientos incómodos cuando no rotos, personas amontonadas en los pasillos y una máquina expendedora de boletos que, con suerte, funciona.

Pero hay otro mundo posible y así es como tal vez algún día consiga viajar en un autobus solidario como es el AC Bus. Es que no sólo hablamos de un vehículo de última generación que ofrece gran comodidad y confort sino que se trata de un bus diseñado para que cualquier persona pueda viajar en él, incluso quienes padecen algún tipo de discapacidad.

Así es como el AC Bus ofrece gran espacio interior con asientos a distintas alturas para mayor comodidad de los pasajeros. Hay espacios diferenciados para quienes viajan en sillas de ruedas o bien para aquéllas madres con sus cochecitos infantiles a cuestas. El diseño del autobús está planteado de tal forma que a la hora de subir no hay que realizar esfuerzos pues las puertas se abren y una pequeña rampa nos espera. Y, por supuesto, hay tantas manivelas que nadie correrá riesgos. Por si faltara algo, el vehículo ha sido pintado de tal forma que ofrece grandes contrastes de brillo para que las personas con disminución visual puedan identificarlos.

Si el chofer es precavido al conducir, creo que estaremos llegando a un estadío superior en materia de transporte público…