
Reutilizar objetos para reinterpretar conceptos cotidianos es algo que no siempre es venturoso, pero a veces los resultados son tan interesantes que se vuelven artículos de lujo. Este reloj armado con un timbre y una cadena de bicicleta es un claro ejemplo de cómo el ingenio paga bien.
El reloj de pared Catena es estéticamente interesante y evidencia de una nueva forma el ciclo temporal, la repetición encadenada de las horas. Su creador, Andreas Dober ha logrado una pieza de colección. Su precio de $2,338 nos señala la exclusividad del objeto. Me gusta cómo se ve, imagino como suena, pero al menos para mi, su costo es un tanto excesivo para marcar la horas.
Vía: Unique










Añade un comentario