
¿Quién no ha querido alguna vez volver a casa y cambiar de energía, de ambiente… ? En general el hecho de volver a casa supone un cambio radical con lo que vivimos afuera, sea en la calle o en el trabajo. Una casa es un lugar íntimo, en el que invertimos para sentirnos a gusto y en confianza. La decoración de este espacio dependerá de nuestros gustos y necesidades, claro está. Con un mercado repleto de opciones, la tarea más difícil puede ser la selección de objetos que se ajusten a nuestro gusto y, lamentablemente, a nuestro presupuesto. Dos propuestas exóticas encantadoras:
En el caso de que seamos amantes del minimalismo japonés, el Agura Sofa de Hisae Igarashi estará perfecto. El material utilizado es el mismo que sirve para fabricar los famosos tatami y se llama Igusa. Se supone que este material, aparte de ser amigable con el medioambiente, absorbe la humedad de la sala y purifica el ambiente de sustancias tóxicas (como el formaldehído). Este canapé fue presentado en el IMM Colonia hace unos días.

Ahora, si, al contrario, nos gustan más las cosas más coloridas, podemos echar un vistazo a estas sillas Binda. Son una agradable manera de transportarnos a algún país de Africa. Si bien las patas buscan imitar un tronco de baobab, hay que saber que la estructura, en realidad, está hecha de goma de poliuretano. Lógicamente, el diseñador, las tapizó de wax, que es la tela tradicional que se encuentra en muchos países de Africa del Oeste. Este proyecto fue presentado por el suizo Philippe Bestenheider, en el pasado Salone Internazionale del Mobile de Milán.














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