Cuando me siento frente a un ordenador de una tienda comercial me pregunto cuantas bacterias andarán rondando por el teclado...

Los estudios indican que son muchas, basta tener en cuenta cuantas manos pasan por ellos. Quizá por esa razón, los diseñadores Yoonsang Kim y Eunsung Park han creado este teclado plegable que, además de cómodo, según parece evita la proliferación de bacterias.

Así que con este invento el dúo de creativos mata dos pájaros de un tiro: facilidad de transporte y dedos limpios por más tiempo. No está mal.