Si algo aborrezco de la fiestas son todos los desechables que se utilizan. No sólo hacen el entorno de la fiesta desagradable sino que esas grandes bolsas de basura que quedan al final me hacen sentir fatal. Por eso, cuando soy la anfitriona, prefiero alquilar vajilla (es menos caro de lo que muchos creen) y decorar con plantas, telas o simples cambios de atmósfera con ayuda de la luz. Con respecto  a los vasos y tazas, a la larga conviene tener guardada una colección. En casa tenemos cuarenta vasos listos para usarse e incluso llevar a reuniones de amigos (cuando la confianza es suficiente, por supuesto). Además de que es mucho más agradable beber de vidrio y no de plástico, estos pequeños detalles, aunque a veces sean un poco más de trabajo (lavar, transportar, guardar) hacen significativas diferencias que, tanto mis invitados como yo, apreciamos.

Sin embargo, a veces la practicidad de lo desechable se impone en las reuniones, sobre todo cuando la fiesta es en un parque, playa o hay muchos niños. Es en esos momentos en que vale la pena buscar opciones ecológicas. En la empresa Eco my party de Inglaterra venden desechables biodegradables mas o menos lindos. Me gustan su cubertería de madera y sobre todo, los globos biodegradables de colores, elaborados con hule natural.  Su Eco-Friendly Pack (el de la foto) incluso tiene guirnaldas de papel e hilo biodegradable para colgar los globos, de modo que no tengamos que preocuparnos por muchos detalles. Sin embargo, también venden las cosas por separado por si queremos combinar, por ejemplo, vasos de vidrio pero servilletas de papel reciclado. Lo importante es que conozcamos los lugares donde podemos conseguir este tipo de elementos localmente o simplemente no desperdiciar la oportunidad de comprar este tipo de artículos con anticipación para que no terminemos usando cualquier vaso desechable comprado en la tienda 24 horas.

Con tantas fiestas en puerta, vale la pena tener presentes opciones que aminoren el impacto ambiental de nuestras celebraciones. ¿Sugerencias?