
A muchos lectores les molesta el maltrato que sufren los libros cuando los llevamos de un lado a otro. Las hojas se ensucian, las esquinas se lastiman…
Por eso una funda es recomendable, además de que evita a los entrometidos que desean leer de reojo. Esta funda en forma de taza funciona casi como una bolsita para llevar tu libro del momento. El separador completa el look de tomar té con palabras. Es una manera muy fashion de proteger tus libros. Preferiría algo hecho en casa, reciclando materiales pero no niego lo lindo de este simple accesorio de los diseñadores japoneses Rie Akutsu y Koji Shimizu.
A mi me gusta esas huellas resultado de hacer a los libros viajeros. Me parece que los hace único. Pero bueno, yo soy medio bestia y me gustan los libros en los que adivinas los distintos dueños, las veces que han sido leídos: es decir, su camino extraliterario. ¿Qué prefieres: el libro impecable o el libro desgastado?
Vía: Papel en blanco









Una idea brillante