En tiempos en los que la telefonía móvil ha dominado las comunicaciones nada más efectivo que una publicidad que utiliza a los terminales como herramienta esencial para difundir el mensaje deseado.
Así es como esta publicidad de Vodafone fue creada en Nueva Zelanda a partir de 1.000 móviles que fueron usados para crear una orquesta que entonaba la obertura 1812 de Tchaicovsky. Para lograr el sonido deseado también se usaron 2.000 mensajes de textos y se recurrió a un sistema que permitió que este coro de voces artificiales sonara en el orden correcto y en el tono deseado.
Tampoco faltaron las vibraciones y, por supuesto, una magnífica precisión diseñada con exactitud por el director de orquesta… o bien la agencia publicitaria detrás de esta creativa idea.










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