
Bonitas, elocuentes y, lo que es mejor, muy prácticas. ¿Cuantas veces hemos debido tolerar los retrasos en los aeropuertos sentados sobre nuestras maletas? Un momento realmente incómodo en el que las agujas del reloj parecieran no correr.
Según parece, para Erik De Nijs estas esperas son de lo más molestas por lo que para combatirlas no ha tenido mejor idea que la de crear un conjunto de maravillosas maletas que cuando permanecen juntas se transforman en un cómodo sofá.
Presentadas en la Dutch Design Week, cada equipaje es una pieza de diseño, con fabulosas telas cubiertas con patrones de flores y colores vibrantes. Las maletas son de distintos tamaño y el kit suma cuatro unidades.










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