Ya hemos hablado de algunas de las escaleras en espiral más sorprendentes del mundo pero si nos ocupamos del diseño de interiores hay mucho más por contar, en especial si hablamos de peldaños y alturas.

Es así como algunas de las grandes escaleras que inician un camino hacia la aventura y el vértigo presentan un aspecto muy poco común, como es el caso de la escalera de la librería Lello de Portugal, con una gran personalidad que se asoma a través de dos pasarelas desde las cuales se puede ver toda la tienda.

También está la escalera de mosaicos más grande del mundo, situada en San Francisco, una obra con ciertas reminiscencias a Gaudí. Y no podíamos dejar por fuera de este ranking a la posmoderna escalera que se asoma en el exterior del edificio de KPMG de Munich, en Alemania. ¡Casi parece una montaña rusa!

¿Y qué decir de la escalera de la tienda Longchamp de Nueva York? Podríamos decir que es una instalación de arte con su diseño irregular. Finalmente, dos escaleras terminan por sorprendernos: la majestuosa “Grand Staircase” del edificio Gran Queen Victoria de Sidney y un último diseño que sin dudas pone a desafío nuestros instintos: la escalera situada sobre un delgado puente en el valle de Via Mala, en Suiza.