
Aún cuando Led Zeppelín no se ha inspirado en ellas, sin dudas estas escaleras son el camino al cielo. Majestuosas, sorprendentes, eclécticas y de otro planeta.
Todas ellas sorprenden con su estilizada propuesta. Está la escalera espiral del Garvan Institute de Sydney que cuenta con tres giros o la de la famosa catedral del Museo del Vaticano, una pieza de arte en sí misma diseñada por Giuseppe Momo en 1932 que se ha ganado un lugar por ser una de las escaleras en espiral más sorprendentes del mundo.
La escalera de la Basílica Loretto de Santa Fe New Mexico es algo más discreta aunque también muy llamativa por haber sido diseñada en madera y ofrece un gran trabajo artesanal. Y, por supuesto, en el Reino Unido no podía faltar una elegante escalera, precisamente en la Casa de la Reina donde una magnífica escalera espiralada y ergonómica ofrece una soberbia baranda con diseño de flores.
¿Se mareará uno al subir los peldaños?














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