
Imagina que tu mejor amigo llega con un cráneo de azúcar con tu nombre escrito en la frente. ¿Qué pensar? Eso ni lo reflexionamos los mexicanos. Es costumbre anual que entre amigos y familiares nos obsequiemos este dulce regalo.
La celebración de Día de Muertos en México tiene muchas facetas. En un día como hoy, la creatividad y el orden se unen para crear millones de altares o ofrendas, en las que cada grupo o persona forma una especie de instalación en homenaje a los muertos.
Se hacen visitas a los panteones, sátiras políticas en verso (calaveras). Hay música que acompaña momentos de nostalgia y momentos de risa, consumo y artesanía. Las flores de cempasúchitl y el copal llenan las calles y los hogares. Se come pan de muerto, chocolate caliente, calabaza en tacha, tamales…
Entre todo el festejo, los mexicanos compramos (o hacemos) calaveras de azúcar o chocolate, les escribimos el nombre de nuestros seres queridos vivos y se las obsequiamos. Esta curiosa, divertida o macabra costumbre, según el lado del que se mire, es una manera que los mexicanos le deseamos a quienes amamos una muerte dulce, no trágica ni dolorosa.
Con estas calaveritas les deseo a los lectores y lectoras de Monkeyzen un feliz día de los muertos. Ante la inexorable muerte, que mejor que desearnos un dulce final.
¡Feliz día de Muertos!
Foto: Ricardo Sánchez Belmont










Añade un comentario