Han revolucionado las transacciones comerciales pero no el diseño, al menos no hasta que este ingenioso estudio de diseño japonés pensó que los códigos de barras eran demasiado aburridos y hacía falta una buena renovación.

Fue entonces cuando se apresuraron a jugar con ellos y el resultado es un conjunto de códigos de barra que se alejan del clásico modelo para ahondar en distintos patrones y dibujos.

La firma D-Barcode viene estudiando estos diseños desde 2005 y estos ejemplos son una buena muestra de la creatividad y el empeño de la firma. Todo indica que funcionan a la perfección y así es como pretenden cautivar a quienes rezan por innovar en materia de packaging.

El estudio cobra 1.500 dólares por un diseño y unos 4.000 dólares por un diseño exclusivo pensado para un cliente particular.