
Soy fanática de los calcetines, alguna vez llegué a tener más de cien pares (horror al crimen). Hubiera faltado esta colección de calcetines, especialmente aquél que convierte tu pierna en un gigantesco cigarro.
El juego es muy interesante: asume el mal olor de los pies atrapados en los zapatos pero transforma la percepción de queso rancio a intestinos o cigarro.
También están los más dulces, como el lápiz, un juego divertido para un fin de semana entre amigos o familia.

Vía: Visual Culture






Añade un comentario