La idea es buena porque es de lo más elemental. Y eso es algo difícil de conquistar en un terreno con algunos requisitos obligados como es el del calzado.  Porque deben ser llamativos y al mismo tiempo cómodos, perfectos para distintas ocasiones, resistentes y prácticos a la hora de caminar durante horas. Esa es la odisea que deben enfrentar a diario los fabricantes de zapatos. Y así es como llegamos a este diseño inspirado en las costumbres orientales, los Japanese Pop Up Slippers, unas sandalias minimalistas que, por cierto, no ocuparán lugar en la maleta.

Lejos de los diseños de grandes dimensiones, tenemos unas sandalias muy livianas que lucen como suelas de zapatos hasta el momento en el que uno abrocha las dos tiras que se asoman en los extremos del calzado. Es entonces cuando las sandalias cobran vida y se transforman en unos zapatos muy cómodos para el verano, en especial para quienes pasan muchas horas parados.

Diseñadas por Genta y Chie Kanayama son 100% japonesas y se pueden conseguir por un precio de 35 dólares.