Lo veo y no lo creo. Porque estoy acostumbrada al edulcorante líquido pero… ¿sal líquida?

El mundo de la gastronomía no deja de sorprendenderme, no sólo a través de esos platos exhuberantes de origen foráneo sino también con propuestas alternativas como ésta: una sal que abandona el mundo de la materialidad en sentido más estricto para asomarse en el de los líquidos.

La marca que ha diseñado esta sal es Casanovas y podéis conseguirla en El Buen Gourmet por un precio de 4.65 euros.  Y por si faltara algo, viene en tres sabores: brasas, mediterránea y bravas.