Una vez más alguien se ha inspirado en los bloques Lego para dar con un diseño de esos que gustan a la gente. En este caso se trata de una isla de cocina muy colorida por cierto, diseñada con miles de piezas de diferentes tonalidades.

Dos diseñadores parisinos, Simon Pillard y Philippe Rosetti, fueron quienes tuvieron la paciencia de tomar una isla de cocina de Ikea y decorarla con más de 20.000 bloques Lego.

El resultado está a la vista.