Cuna plegable

Hay objetos que pocas veces varían sustancialmente y un ejemplo son las cunas que, si bien las hacen de diferentes colores y materiales casi siempre acaban siendo la estorbosa camita con barrotes que devora espacio en el cuarto del bebé (quien, dicho sea de paso, probablemente acabe durmiendo con su mamá y papá de cualquier forma).

Especialmente diseñada para padres con departamentos pequeños o la casa de los abuelos dónde el bebé y su familia se quedan ocasionalmente, esta cuna es un gran aporte ya que plegada ocupa el espacio de un radiador o una silla angosta. Sin contar que su diseño es muy agradable.

No sólo está fabricada con buena madera, con barnices sin tóxicos y con una colchoneta 100% algodón sino que al poderse plegar es posible guardarla en un espacio reducido.

Alma, una cuna de diseño plegable

Además de amigable con el ambiente y los bebés, es fácil de armar y muy segura. Teóricamente, cuando el bebé ha despertado, se puede plegar, dejando más espacio para el juego. Ignoro qué consecuencias psicológicas pueda provocar ver tu cuna colapsarse cada vez que sales de ella o si una mamá vaya a tener ganas y energía de abrir y cerrar la cuna a cada siesta. Sin embargo, sí me parece excelente opción para tenerla en el cuarto de visitas familiares y una solución bastante buena para esas habitaciones minaturas donde, cuando los bebés empiezan a gatear no tienen mucho espacio.

Bloom, la empresa que la comercializa, distribuye por todo el mundo y en su página es posible localizar las tiendas que venden sus productos.

Vía: Inhabitots