Lejos de las formalidades y las buenas costumbres, este móvil podría dejarnos mal parados en cualquier momento. Hay que tener cuidado de no usarlo cuando los jefes están cerca o de otra forma deberíamos explicar porque sus fotos son apenas visibles.

Es que lejos de los modelos que vemos en el mercado, se trata de un modelo conceptual que descansa en una sola cualidad: las emociones. Así es como se las ingenia para detectar quienes son nuestros contactos más queridos para así resaltar sus fotos opacando en cambio a las de aquéllas personas periféricas en nuestras vidas. Un show de luces, vibraciones y sonidos comienza en el caso de los afectos más cercanos mientras que la sobriedad domina las fotos de aquéllos contactos que ni siquiera sabemos porque aún los permanecen registrados en el terminal.

Imagino que se preguntarán como logra indagar en nuestros corazones y la respuesta es muy sencilla pues el móvil establece las prioridades afectivas de acuerdo a la asiduidad de las llamadas realizadas. Tan simple como eso.