
Hay veces en las que no hace falta grandes materiales para lograr un producto que se anticipa como único. Tan sólo es cuestión de apostar fuerte por el ingenio y sacar a relucir ideas ocurrentes. Precisamente, esa es la carta de presentación de la Growing Tree Chair, una silla-árbol.
..O algo parecido. Lo cierto es que la diseñadora Michele Bussien ha pensado en una silla de corte minimalista y fabricada en plástico transparente que en su estructura esconde un pequeño árbol que florece por todas partes.
Pero ha ido un paso más allá, pues cuando el árbol ha crecido lo suficiente es posible remover la estructura de la silla para luego plantarlo en el jardín de la casa. Por el momento se trata de un modelo conceptual por lo que quizá algún día podamos verla en el salón de nuestra casa.










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