La obra artísitica de Thomas Doyleprovoca con su temática. Sus dioramas, cuya escala es de 1:43 e incluso menor, ofrecen una mirada omnipresente al espectador. Observando desde la lejanía, podemos sentirnos cómodos ante extrañas escenas cotidianas, inverosímiles o terriblemente probables.

Así como el arte de Claes Oldenburg modifica nuestra relación con los objetos cotidianos al hacerlos gigantescos, Thomas Doyle utiliza estas minaturas para estremecernos.

¿Han ido a alguna de sus exposiciones? Visitando el sitio personal de Thomas Doyle se puede consultar en qué parte del mundo se expone su obra. Estaré pendiente pues me encantaría estar frente a uno de sus dioramas, generalmente atrapados en vidrio, lo que aumenta la sensación de lejanía e inevitabilidad de los instantes retratados.

Después del salto les dejo más detalles sobre esta extraña historia a escala y otros escenarios en los que algo mórbido o escalofriantemente familiar sucede.

Parece el trabajo que un perverso tío haría en su sótano mientras nosotros, los sobrinos, espiamos desde una rendija. ¿No creen?

Vía: Booooooom