Diseñada con la idea de resultar ganadora en un concurso organizado por la empresa polaca VOX Industrie, no hay dudas de que el ingenio ha sido la carta de presentación de este invento. Y no es para menos, así de sencilla como luce, se trata de una lámpara que al mismo tiempo funciona como alhajero.

En realidad permite acomodar los aros en forma muy prolija gracias a un conjunto de pequeños orificios situados en la pantalla del artefacto. Pensada para el público femenino, cuando la lámpara está despojada luce muy tradicional mientras que los aros le añaden estilo propio a modo de pequeños broches decorativos.

Bautizada como Sophia Lamp, esta lámpara no sólo es original sino que es un ejemplo de cómo es posible repensar viejos conceptos bajo una mirada nueva.