Hay muchas formas de ver la hora. Podemos mirar el clásico reloj de muñeca, los números digitales del móvil o simplemente robar la hora de algún reloj ajeno de esos que encontramos cuando una persona cruza los brazos en el metro. Y también ahora es posible dejar de mirar los números para simplemente leer la hora.

Porque en lugar de las clásicas agujas o bien de la opción digital, el QlockTwo ya no responde al universo de los números sino del de las letras y es por eso mismo que os traigo este invento aquí a Monkeyzen.

Basta ver la naturaleza de este reloj para saber porque está entre nosotros. Se trata de un diseño de la firma Biegert & Funk que apuesta por la originalidad y así es como para conocer la hora hay que literalmente leerla. La apuesta es novedosa, hay que reconocerlo. Ahora bien, ¿si la gente se acostumbrará a este sistema? Lo dudo…