2009_07_30-knives00

Siempre que tengo que renovar algo en casa me decanto por dos extremos: el hiper-colorista (siempre tratando de no rozar la vena ordinaria de Agatha Ruiz de la Prada) y el hiper-retro (buscando que los elementos que compro todavía funcionen o sean buenas imitaciones), por eso no pude sino enamorarme de estos bonitos cuchillos de cocina, clarísimos representantes de mi primer extremo.

Me encanta todo el pack, que se presenta en su reposa-cuchillos (¿se llama así el lugar donde se colocan?) transparente que permite ver las “tripas” de tan bonito sistema de almacenaje. Por cierto, que si no queréis todo el equipo, también se venden por separado.

Lo que en realidad me estoy preguntando es si al cabo de unos meses (tras el uso y el paso reiterado por el lavavajillas) estos cuchillos seguirán manteniendo su brillo y color… esa sería una buena pregunta antes de comprarlos, porque si pierden el color quedarían súper feos en cualquier casa. Las virtudes también se convierten en defectos.

Vía: Apartment Therapy