
No lo voy a negar: me encanta y me re-encanta la idea de este anillo. Con tan sólo oro y perlas es capaz de evocar muchísimos sentimientos relacionados con el nacimiento y los vínculos de amor familiar.
La alegoría del nido (siendo las perlas los huevos y el oro la paja) se me antoja ideal como regalo para las recientes mamás, que están comenzando su propio nido en la vida real.
Obviamente, no debe ser un exclusivo de las mamás… porque yo no lo soy y no veo el momento de poner en mis dedos una de estas maravillas.
Es una lástima que ahora mismo esté agotado, porque mi tarjeta de crédito estaba ya a puntito de sufrir una “derrama” de 150 dólares.
Vía: Fashionably Geek










Jejeje, sin pensar en maternidades ni nada de nada, ¡me encanta, precioso! Gran hallazgo!!! :-)