La webcam que graba en 3 dimensiones y que se vende en Hammacher bien podría ser considerada un elemento de primera necesidad en las relaciones a larga distancia, tan faltas de esa tercera dimensión. ¿Verdad?

La vi en Gizmología y no pude evitar enamorarme de ella al primer instante. ¡En lugar de parecer una webcam es como un mini-muñequito dispuesto a cobrar vida?

Eso sí, para disfrutar de todos los placeres de las tres dimensiones con esta webcam (y cinco pares de gafas para ver en 3D, que si no no es gracioso) hay que desembolsar la cantidad de $100. ¿A quien le compensa?