
No he podido sino rendirme a la tentación de adorar Shade, la lámpara diseñada por Christopher Moulder y que a mi se me antoja una elegante gota cayendo en el agua y rebotando, con todas las esquinitas iluminadas por las lucecitas LED.
La lámpara, cuyo precio es mejor no saber (a menos que cometas la locura de tratar de comprarla), está disponible en tres colores: blanco, plata y rojo. ¡Estupendo!
Además, parece que en el diseño se ha hecho mucho hincapie en eso de la energía. La lámpara no necesita cables de una bombillita a otra porque es transmisora de la electricidad. ¡Qué chulo!
Tip: Según dicen también calienta un montón, así que parece que no es recomendable para el verano.
Vía: DVice | Gracias: Andrés Cainzos










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