
Miren qué buen monigote para todos aquellos que se quieran preciar de hacer la mejor pasta al dente de toda la ciudad. Es un truco que no se deben perder.
Resulta que el muñequito en cuestión se mete al agua hirviendo junto con la pasta y, con un temporizador con medición de temperatura, canta ópera cuando la pasta está lista. ¡Qué elegante y útil al mismo tiempo!
Si os gusta la pasta un poquito mas hecha (¡sacrilegio!) el muñequito varÃa su repertorio. Asà que una vez que hayáis practicado con él, sólo tenéis que saber en qué canción queréis pararos. Et voilà .
VÃa: The kitchn








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