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Es de todos sabido y no hay famoso que se precie que no salga a la calle sin su taza de Starbucks con pajita (a veces simplemente para esconder en mate su adicción a líquidos más espirituosos), por lo que la fiebre de la cadena cafetera se ha extendido más allá de sus dominios.

Por ejemplo, quien quiera puede comprarse un estupendo anillo con forma de vaso de Starbucks, o sonarse los mocos con los kleenex que se sacan de este otro vaso Starbucks, o incluso poner a dormir a su perro en la casa Starbarcks, con los colores corporativos de la cadena cafetera.

Y si vosotros caéis en la tentación, siempre podéis optar por una fundita en crochet para que no os queme el café caliente, o simplemente dejarse llevar en el mundo de la bisutería y arriesgarse con lindísimos pendientes, colgantes o broches decorativos. ¡Starbucks está en todas partes!

Vía: Trend de la creme