
Mucho se ha venido hablando últimamente de Fabri-Can, un tejido muy peculiar que viene en lata y se rocía con spray directamente sobre el cuerpo de quien se lo vaya a poner.
Hay quien dice que revolucionará la moda, a pesar de que yo veo difícil que la gente se atreva a rociárselo sin más, sobre todo con ese extraño hábito adquirido que tenemos de guardar la ropa y volvérnosla a poner… ¿verdad?
Su diseñador, un español viajero llamado Manuel Torres, todavía no lo ha puesto a la venta, pero se espera una distribución masiva para finales de año o el próximo. ¿Os atreveríais a ir sólo vestidos con el Fabri-Can? ¡Quiero respuestas sinceras!
Vía: Miss Rossenthal










lo siento pero me parece estupido, incomodo, poco viable, poco práctico… para que ponmerme en el trabao de pintarme una blusa, si puedo solo ponermela?
U.u
Pues no, no lo utilizaría en mi vida, porque además de todo lo que se ha dicho en el comentario anterior, dudo mucho que lograse estar yo monísima de la muerte rociándome esa cosa rara… No, no lo veo, como mucho lo compraría una vez para ver cómo es y hacer un poco el gamba para reírme un rato (y todo dependiendo del precio) pero para sustituir a mi ropa en los viajes lo veo más que imposible.
(lo que sí me voya comprar ahora mismo y corriendito, son esas gafas de corazón que tienes en el post un poco más abajo, son probablemente las más chulas que he visto!!)