
Me encantan los jabones con olores dulzones, y también los que (como los de Soapopotamus) tienen forma de dulces de verdad, pero siempre entro en la disyuntiva de si comprarlos o no.
Si los compro querré usarlos, y me dará mucha pena que se vayan estropeando y perdiendo su forma original, pero si no los compro pierdo la oportunidad de tenerlos para siempre.
La verdad es que en este caso no sé realmente qué hacer… ¿alguien tiene alguna idea?
Vía: Funky Finds










Jejeje, compra dos de cada uno de los que te gustan y usas uno y guardas el otro… ¡Asunto resuelto! ;-)
Besos
En Argentina, en los centros de compras se pueden encontrar productos así de una tal Claudia Adorno.. y son tan reales que hasta las toallas acomodadas como un arrollado de chocolate y vainilla estan para darles un gran mordisco.