
Me encanta, me fascina, me hipnotiza este bolso diseñado por Karl Lagerfeld en el que se presenta a sí mismo (al viejo Káiser le encanta glorificarse) como un objeto perfecto de estampado para bolsos.
El asa permite a quien lo lleve colocar el bolso cerca de los ojos y ser, por un momento, el mismísimo Káiser de la moda, que lo mismo hace un remiendo, que prepara una colección cápsula, que fotografía a las modelos de la próxima campaña de Chanel. El hombre orquesta. El único Kaiser. ¿Se nota mi admiración?
Lo único malo (y es tan malo que a mí me impide tener el bolso) es que cuesta alrededor de 1.500 euros. Y es que en Colette nadie bromea con los precios.
Vía: No quedan blogs










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