
Esta estupenda colección de copas hechas a mano vienen a hacer un homenaje a los siete pecados capitales. Es por eso que son un juego de siete copas y cada una es diferente.
La de la gula, por ejemplo, es una copa más gordita por la base, porque su dueño es un goloso, mientras que la de la lujuria es colgante y tiene una bolita en el fondo… para disfrutar.
La de la ira tiene la punta afilada y hace temer a quien la posee. Por otra parte, la de la soberbia es (como no podía ser menos) la más grande de todas.
Vía: Miss Rosenthal









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