
¡Fantástica solución para los viajeros que pasen de llevar su trípode con ellos de viaje! Desde luego a mí jamás se me habría ocurrido crear un tapón de botella que al mismo tiempo es trípode.
Dicen en la fábrica que funciona para casi todas las botellas de plástico y también se puede adaptar a casi cualquier modelo de cámara, así que sería algo así como el “trípode universal”.
El precio, 10 euros, bien merece las fotografías tan buenas que se podrán tomar. ¡Se acabaron las fotos movidas!










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