
La vuelta a lo rústico, a lo natural, pasa sin duda por la incorporación de troncos de madera como si fueran bancos (antaño se hacía, y mucho), lo que confiere una estética natural y hasta ecológica si me apuran (con todo lo ecológico que puede ser un trozo de madera cortado) a cualquier estancia.
En el caso de Courtney Scott, sus troncos no son reales, sino que están hechos de seda. No se preocupen por el precio… todavía es un bello prototipo (y seguramente será muy caro).
En Woodoo sí que se han tomado al pie de la letra la vuelta a la naturaleza y han creado unos bancos (con etiqueta, eso sí) hechos totalmente de madera, con todas las líneas de vida que puedan tener los robles de Estonia…
Vía: Not Cot










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