En un alarde de originalidad, unos diseñadores de consoladores (ojo, no vibra) decidieron inspirarse en las plantas de aloe.

Fue entonces cuando surgió este consolador: a medio camino entre la escultura abstracta, el marciano sin ojos y un poco visible consolador.

En fin, no dejéis de probar las cualidades beneficiosas del aloe… dicen que te lo untas y lo cura todo. ¿Será verdad?

Enlace: Ivaginarte | Vía: Chiquiworld