¿Quién no tuvo en su infancia un clásico sofá como estos? Era un must en cualquier casa que se preciase, bien fueran de cuero o de escay (ese escay que te depilaba la pierna de un tirón si te levantabas demasiado deprisa).

La idea de estos sofás es mantener la línea clásico-kitsch pero dar un giro totalmente radical al material: ahora son de vinilo e inflables. ¿No es maravilloso?

Me encanta cómo un elemento clásico como este tipo de sofás se ha convertido, con los avances del diseño, en algo accesible (y cool) para cualquiera.

Enlace: Blofield | Vía: Noquedanblogs