Me incluyo entre ese grupo de personas que gritan como condenadas sin darse cuenta, es por eso que sé que me vendría bien uno de estos broches de Tatty Devine.

¡Hay muchísimos colores! Pero lo malo (sí, hablamos en este momento de recesión de septiembre) es que cuestan más de 25 euros y, la verdad, sólo son un trocito de plástico.

Personalmente me quedo con la idea, a ver si en algún momento alguien se decide a hacerla a un precio asequible.

Enlace: Tatty Devine | Vía: Señorita Puri