El sofá Antidiva está hecho en Italia, con toda la elegancia y confort que ese país trata de expresar en cada cosa que hace (y vende a precios escandalosos, por supuesto).

Se trata de un sofá que se puede mover para ponerse cómodo (me imagino que por eso lo de antidiva, por lo de la libertad y comodidad de movimientos) y leer, descansar o lo que prefieran hacer.

El precio llega a los 3.500 euros (¡una locura!) pero al menos el gasto de envío es gratuito y se puede elegir el material del interior del sofá (no así el exterior, obligatoriamente cuero). A mí, personalmente, lo que me gusta es la forma de caracol.

Enlace: Essential Interiors | Vía: Nerd Approved