Recientemente he descubierto estos espejitos con forma de fotografías Polaroid, muy útiles para llevar en el bolso, en el medio de la agenda o en el monedero.

No pesan nada, ya que el espejo no es de cristal, sino de un plástico que hasta se puede doblar y hacer que la cara se deforme en el proceso.

Cuestan tan sólo 10 euros, y yo no sé a qué estamos esperando todos.

Enlace: Atypyc | Vía: Señorita Puri